Un pilar puede poner de
manifiesto toda la estructura lógica y formal de un proyecto; en este caso, un
hito del pasado siglo XX.
Pero no un pilar especial, un pilar magnífico, ni siquiera un pilar exento,… sólo una mocheta, un trozo de
pilar enorme que rompe todos los esfuerzos de un proyecto.
Un pilar que rompe la loada
espiral, niega en su ascenso vertical el cono que sostiene y llama nuestra
atención sobre la pieza de ascensores que interrumpe en cada vuelta la espiral.
Un gesto radical, contrario a
la lógica del proyecto, casi feo.
Este elemento, voluntariamente
burdo (los pilares son verticales), nos evidencia todo el sofisticado despliegue espacial.
La espiral, el cono, la continuidad, la ligereza,… evidentes gracias a la mocheta irreverente.
La espiral, el cono, la continuidad, la ligereza,… evidentes gracias a la mocheta irreverente.
